domingo, 26 de julio de 2009

Desdramatización

Te extraño 17.000 kilómetros.
me desespero un rosedal.
te siento a 30.567 litros,
me asqueo un árbol y medio,
y vuelvo a verte con esos ojos de geólogo.
En el que percibo cada grieta con el susurro de la noche,
y en míl vueltas, decir un te odio con manos de comediante.
y en esa noche fría, completamente fría, ella me dijo que no.
Sonrio unas 14 veces, nunca supe por qué ese número
frecuentaba mi mente.
Sonidos carabineros me terrazearon y me llamaron la atención,
traté de ejercer parámetros y terminé loco.
De qué forma puedo mesurar la gratitud de mis oidos al oirte?
de qué manera puedo medir la oscuridad de mi garganta?
Ojos que no sirven más que para apreciarte,
Manos que no son útiles si no te acarician,
Besos que se pierden entre almohadas y sábanas,
Catarsis de ese homeópata dijo que era demasiado "sanguinario"
como para arremeter contra el oficial.
Muelle, de noche, un gorro cubría mi cuello y un pañuelo sobresalía del bosillo trasero de mi camisa.
Esa noche era nuestra, pero porque yo nos hice ahí, y yo me deshice de tu cuerpo.

NUNCA PODRÁN SUPERAR EL INSTINTO DE LA NATURALEZA.

ACUMULEN POSECIONES, QUE LA TIERRA ACUMULA VENGANZA

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