construí un sistema de refracción de imagen móvil con un espejo que se multiplica en el espacio.
el fin, la cumbre era esa luz intensa, con lo arqueado de lo topográfico que se veía en lo más alto.
tus rieles pestañeros me llevaron a tus ojos, y el cielo de tus cejas dijo que era pronto para verte.
y sé , supuse o fingí que lo predecería en un santiamén o en un fuckingcredo.
Lo menos brilloso era lo que te rodeaba, ya que recogías cada fotón con la inercia de tu magnetismo solar.
Me recomendó el sereno que fuera con la cautela de un sonido, más lo estruendoso alteró las herramientas auditivas.
Corrí y detrás mío los 6 ferrocarriles , que por el espejo vería que eran 12 , yendo directo hasta el túnel de tu iris, para arquearlo y producir una olla de oro. sí, así de la nada, con un efímero hechizo que dijera "sitedoyunbeso, nopongas carasfeas".
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